Reportaje especial
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Norma Lucia Bermudez - Ex-guerrillera y actual activista de los derechos de la mujer se une al Viaje 77 de Peace Boat, Oct 19, 2012
Norma Lucía Bermudez se dirige a los participantes de Peace Boat en su primera conferencia abordo del viaje 77.
Especialista en educación y en el desarrollo de la comunidad, Norma Lucia Bermudez abrió su primera conferencia abordo de Peace Boat, en el Viaje Global 77 con impresionantes fotos de la biodiversidad y paisajes de Colombia. "Colombia es un hermoso país con montañas, selva, hermosas costas y aguas termales". Norma se unió al viaje para hablar sobre sus experiencias como ex-guerrillera en Colombia. Explicó que detrás de la belleza natural de Colombia recaen 50 años de la guerra civil, y que gran cantidad de personas viven bajo el umbral de la pobreza, desigualdad racial y de género, así como también gran cantidad de personas han sido secuestradas.

Respondiendo a esta situación, Norma ha dedicado su vida ha mejorar la situación de los pobres en su país. "Desde que era pequeña he estado involucrada con el trabajo en la comunidad. A la edad de 13 años, me involucré con el movimiento estudiantil de izquierda, y me convertí en la secretaria de los estudiantes de secundaria. Me di cuenta que nuestro desarrollo y nuestra dignidad no seria alcanzado a través de dar asistencia o caridad sino a través de la lucha por nuestros derechos".

Norma con uno de los miembros de la Universidad Global de Peace Boat.
Fue esta lucha por los derechos la que llevó a Norma a llevar a cabo numerosas actividades políticas y protestas en su propio país eventualmente llevándola a ser arrestada y a ser expulsada de la Universidad. Reconociendo su potencial como un actor político fuerte en la lucha por la igualdad, Norma fue invitada a hacer parte de la guerrilla de izquierda ELN (Ejército de Liberación Nacional)."El grupo era muy romántico, una mezcla de Robin Hood y Che Guevara trabajando para repartir la riqueza equitativamente" dijo. Su tiempo con la organización comenzó con un programa de educación fundamental donde ella y sus camaradas aprendieron sobre temas como la historia de Colombia, política y revolución y después de dos años comenzó el entrenamiento de combate con la guerrilla. "Yo le escribía cartas a mi familia diciéndoles cuanto los extrañaba, pero explicándoles que era por el bien de las personas y la nación y que nos llevaría a un camino mejor", le dijo a los participantes.

Aunque la organización ofreció apoyo a grupos reprimidos y empoderó a las comunidades indígenas de Colombia, Norma habló sobre el lado oscuro de la organización y de los conflictos internos que ella experimentó. "La organización no era democrática, era una sistema jerárquico de arriba hacia abajo. Queríamos paz, pero estábamos matando gente, queríamos igualdad de género pero la organización estaba dominada por hombres". Cuando uno de los miembros de la audiencia le pregunto sobre los medios de financiación de la guerrilla ella respondió: "Ellos cobraban un impuesto a las compañías de petróleo y oro a cambio de protección en vez de daños, secuestrando personas ricas y liberándolas a cambio de dinero, así como también ofreciendo protección a los corredores de tráfico de drogas. Este tipo de comportamiento era totalmente contradictorio con nuestra causa, nuestra ideología y lo que defendíamos". Norma se dio cuenta que no podía continuar trabajando en esta organización que generaba un conflicto directo con sus propios valores y después de 12 años de pertenecer a esta, decidió separarse del ELN.

Los estudiantes de la Universidad Global posan con Norma creando una cadena de corazones con sus manos.
Reflexionando sobre sus experiencias, Norma encontró nuevas maneras de dedicar su vida para ayudar a otros usando métodos no violentos particularmente enfocados hacia los derechos de la mujer, los derechos humanos y el fortalecimiento de los muchos grupos indígenas de Colombia. Después de regresar a estudiar y de graduarse, Norma comenzó a brindar educación enfocada en los problemas de género, convirtiéndose después en una consultora independiente sobre políticas públicas y del sector privado orientadas hacia el género.

Como activista, ella comenzó a involucrarse en una variedad de movimientos no-violentos, medio ambientales y de mujeres en Colombia y en la región de Latinomerica. Además Norma también ha estado involucrada en varios proyectos de Peace Boat, actuando como Educadora invitada en viajes previos y en el caso del presente viaje 77, trabajando de cerca con los estudiantes del programa Universidad Global de Peace Boat, un programa intensivo de educación para que los participantes aprendan más acerca de temas globales y actuales, por medio de experiencias de primera mano.

Un miembro de los desplazados de Revivir de los Campanos comparte su testimonio con los estudiantes de la Universidad Global.
Basada en su propia experiencia personal Norma motivó a los estudiantes a considerar nuevas maneras de crear un cambio positivo a través de métodos no-violentos. Ella explicó que en respuesta al aumento de las tasas de pago en las Universidades colombianas, muchos estudiantes tomaron parte en el "día del abrazo", una forma no violenta de protestar donde todos los estudiantes fueron motivados a abrazar a policías, los carros, los arboles y los edificios.

Igualmente ella ha estado involucrada en varias protestas por la paz, motivando a las mujeres que han experimentado abuso ha escribir sus testimonio en lapidas representativas las cuales fueron expuestas en el centro de Cartagena. Además de mostrar varios ejemplos de protestas pacificas, Norma también describió la importancia que pueden tener las artes para ayudar a grupos e individuos susceptibles a ser influenciados negativamente por el crimen y las drogas. Uno de los ejemplos citados fue "Circolombia", una organización colombiana que ofrece ayuda a los jóvenes entrenandolos en danzas y artes escénicas, como una alternativas a la vida en la calle.

Los jóvenes de Revivir de los Campos hacen una increíble presentación de Breakdance.
El trabajo de Norma con los estudiantes de GU continuó en el puerto tras el arribo de Peace Boat a Cartagena. Allí los estudiantes visitaron la institución Revivir de los Campanos, una comunidad para los desplazados por la violencia paramilitar o de la guerrilla. Después de un tour corto por la comunidad, los estudiantes fueron invitados a escuchar los testimonios de las mujeres. Una de ellas, llamada Daniella, habló sobre el doloroso momento en que ella fue forzada a dejar su casa por los paramilitares quienes amenazaron con matarla a ella y a su familia. Ella explicó que después de permanecer por un periodo de tiempo sin techo y con mucha incertidumbre, fue ayudada por la organización "Red de Empoderamiento de las Mujeres de Cartagena y Bolivar" una ONG que ayuda a dar hogar a individuos desplazados en comunidades seguras lejos del conflicto.

Muchas de las mujeres que hablaron dijeron que aunque la comunidad Revivir de las Campanas ofrece un lugar seguro lejos de las áreas de conflicto, los estándares generales de vida son extremadamente bajos debidos a la falta de apoyo financiero y social del gobierno. La comunidad se sostiene gracias a voluntarios locales y con pequeñas contribuciones de los miembros de la zona. "Tenemos todos un ingreso pequeño y lo que tenemos para ofrecer es muy pequeño en comparación con lo que necesitamos, pero no tiene sentido esperar el apoyo del gobierno, tenemos que actuar ahora". Daniella habló del positivo trabajo que Norma y otros voluntarios están ofreciendo a través de varios programas de derechos humanos y de las mujeres. "Este no es el mejor lugar para vivir pero es mucho mas seguro y ahora puedo aprender de los derechos humanos para mi misma y para la comunidad."

Los estudiantes de la Universidad Global y los miembros desplazados de la comunidad posan juntos después de un día de intercambio cultural y de testimonios en Cartagena, Colombia.
Los estudiantes de la Universidad Global aprendieron más sobre las dificultades enfrentadas por los miembros de la comunidad incluyendo el desempleo, la discriminación y el limitado acceso a la educación. Después durante el día los estudiantes fueron deleitados con una presentación en vivo de los jóvenes de la comunidad que han aprendido a bailar breakdance como parte de una de las iniciativas que existen en la comunidad. Un miembro de la comunidad señaló "Estos niños son extremadamente talentosos y esta es una gran manera de mantenerlos alejados de influencias negativas en las calles como también crear oportunidades para su futuro". Cuando se llegó al final de la actividad, Daniella, una de las residentes de Revivir de las Campanas, agradeció a los estudiantes de Peace Boat por atender diciendo "En lo que acordamos es que necesitamos ayuda financiera y de educación por parte de nuestro gobierno. Por favor entiendan nuestra situación y rieguen el mensaje".

La estudiante Aki Akahashi comentó, "Muchas gracias por recibirnos el día de hoy. Debe ser muy difícil para ustedes compartir sus testimonios, y estamos muy agradecidos". Cuando los estudiantes se despidieron de la comunidad Revivir de los Campos, pasaron unos últimos momentos con Norma antes de dirigirse de vuelta al barco. Norma finalizó diciendo: "Espero que puedan utilizar lo que han aprendido acerca de la situación de Colombia y que se enfoquen en los cambios positivos que ustedes como individuos y como comunidades pueden hacer en el mundo".